Un estudio privado midió cuánto cuesta adquirir los mismos productos en Argentina frente a diversas economías de América, Europa y Asia, y reveló diferencias notables según el tipo de bien.
Un informe elaborado por la Fundación Mediterránea-IERAL analizó el nivel de precios de bienes y servicios en Argentina al cierre de 2025 y lo contrastó con datos de nueve países para evaluar si los productos locales resultan más o menos costosos en comparación internacional.
Uno de los indicadores utilizados fue el tipo de cambio real multilateral (TCRM), que en diciembre llegó a 1.439 pesos, un nivel que representa cerca de un 20% por debajo del promedio histórico, aunque sigue ubicando a la Argentina en una posición relativamente competitiva frente a períodos previos. Además, el popular índice Big Mac mostró que, en julio de 2025, el precio de esta hamburguesa ajustado al dólar colocó al país en la mitad de la tabla global, con precios similares a Australia, pero superiores a Colombia y Brasil.
Al comparar una canasta de alimentos y bebidas en diez países, los resultados indicaron que Argentina es más caro en el 39% de los productos analizados. En este segmento, naciones como Brasil presentaron precios inferiores en la mayoría de los casos, mientras que Chile y Polonia tuvieron aproximadamente la mitad de sus artículos más baratos que en Argentina.
En cambio, en rubros como bienes durables, indumentaria y calzado, el país se destacó por una posición de precios más alta, liderando la lista en el 81% de los productos comparados. Artículos como autos, motos, electrodomésticos, ropa y zapatillas se venden a valores significativamente mayores en Argentina, influenciado por políticas comerciales, derechos de importación y una elevada carga tributaria interna que encarece los precios locales.
El informe también abarcó servicios personales y familiares, donde Argentina resultó más cara en el 32% de los casos, una mejora interanual respecto a mediciones anteriores, en parte atribuida a subsidios en sectores específicos como transporte urbano.
En síntesis, el estudio concluyó que el país mantiene precios elevados en bienes durables e indumentaria, mientras que muestra una posición intermedia en alimentos y bebidas, situándose entre economías más y menos costosas según el producto comparado.










