El presidente impulsa la idea de una cumbre de líderes conservadores para consolidar una alianza política y contrapesar al populismo en América Latina.
El presidente Javier Milei observa con optimismo el avance de gobiernos de derecha en la región y trabaja en la conformación de un espacio político común que reúna a mandatarios afines en lo ideológico y con sintonía estratégica con Estados Unidos.
Según fuentes del oficialismo, el mandatario evalúa convocar a referentes como José Antonio Kast, de Chile; Rodrigo Paz, de Bolivia; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; y no descarta sumar a Nayib Bukele, de El Salvador, con el objetivo de realizar una cumbre regional.
En el entorno presidencial sostienen que Milei se proyecta como un “líder natural” de esa eventual alianza, pensada para equilibrar la influencia de los gobiernos que identifica con el populismo, como los de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Nicolás Maduro en Venezuela y Gustavo Petro en Colombia.
Durante la última cumbre del Mercosur, el jefe de Estado dejó entrever esa estrategia al referirse a una “nueva Sudamérica” atravesada por el avance del conservadurismo y planteó que el bloque regional debe decidir si acompaña ese proceso o se aferra a esquemas del pasado.
El presidente ya mantuvo encuentros bilaterales y reuniones informales con varios de esos dirigentes, muchos de ellos alineados también con el republicano Donald Trump en Estados Unidos, lo que refuerza la afinidad política y estratégica que busca consolidar.
Si bien la iniciativa aún no tiene fecha definida, fuentes cercanas al mandatario indicaron que la intención es concretar durante 2026 un encuentro formal que funcione como bloque regional y profundice la denominada “batalla cultural” en torno a la defensa de la libertad, la propiedad privada y la vida.











