Un abogado laboralista sostuvo que los cambios propuestos buscan reducir la informalidad, bajar la litigiosidad y generar condiciones más claras para trabajadores y empleadores.
Un abogado especializado en derecho laboral analizó los principales puntos de la reforma laboral que impulsa el gobierno y afirmó que el proyecto apunta a ordenar el sistema de empleo, promover la registración de trabajadores y dar previsibilidad a las relaciones laborales.
Según explicó, uno de los ejes centrales es la reducción de la litigiosidad, a partir de reglas más claras y mecanismos que eviten juicios prolongados, lo que —señaló— termina perjudicando tanto a las empresas como a los propios trabajadores.
El especialista remarcó que la iniciativa también busca incentivar la creación de empleo formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas, mediante esquemas que faciliten la contratación y reduzcan los costos asociados a la informalidad.
Otro punto destacado es la actualización de normas que, a su entender, quedaron desfasadas frente a la realidad del mercado laboral, con nuevas modalidades de trabajo y cambios en la organización productiva.
El abogado subrayó que la reforma no implica una eliminación de derechos, sino una readecuación del marco legal para garantizar mayor estabilidad y reglas de juego claras, tanto para empleadores como para empleados.
Finalmente, consideró que el debate legislativo será clave para ajustar el proyecto y lograr consensos, pero sostuvo que una reforma de este tipo es necesaria para modernizar el sistema laboral y fomentar el crecimiento del empleo registrado.











