La organización sustraía vehículos de alta gama, falsificaba su identidad y los vendía en redes sociales.
El Clan Familia Carabajal fue desarticulado tras una serie de allanamientos realizados en distintos puntos del Conurbano bonaerense, que derivaron en diez detenciones y el secuestro de numeroso material vinculado a la adulteración de vehículos. La investigación reveló que la banda robaba camionetas de alta gama, manipulaba sus registros y las comercializaba a través de redes sociales y plataformas de venta online.
La pesquisa comenzó en marzo, cuando las autoridades detectaron la actividad del “Clan Familiar” en la zona sur del Conurbano y en la Ciudad de Buenos Aires. El grupo robaba vehículos, adulteraba documentación y numeraciones de motor y chasis, y luego concretaba la venta en encuentros pactados en lugares públicos. Con la intervención de la UFI N°12 de Quilmes y el Juzgado de Garantías N°5, se comprobó que los autos robados se dejaban “enfriar” en playas de estacionamiento para evitar sospechas.
El primer operativo se llevó a cabo el 12 de noviembre en Florencio Varela y en la Unidad Penitenciaria N°30 de General Alvear, donde fueron detenidos Héctor Gabriel Carabajal, alias El Artesano; su hijo Rodrigo Ezequiel Carabajal, preso por robo agravado; y su sobrino Lautaro Montenegro. En esa instancia se incautaron herramientas y materiales utilizados para adulterar vehículos, entre ellos stikers, cuños, óxido de cerio y equipos para modificar cristales y patentes.
Las pericias sobre los celulares de los detenidos permitieron avanzar hacia otros integrantes del grupo. En las últimas horas se realizaron procedimientos en General Rodríguez, Loma Hermosa, Moreno, Esteban Echeverría, Monte Grande, Lavallol, Berazategui y Florencio Varela, donde fueron aprehendidas siete personas más vinculadas a la organización.
En los operativos se secuestraron cinco camionetas de alta gama, tres autos de lujo y una moto con pedidos de captura recientes por robo, hurto y entraderas, además de balanzas de precisión, cédulas vehiculares, computadoras automotrices, programadores de llaves, impresoras y una valija con ganzúas, entre otros elementos utilizados para falsificar documentación.
Según señalaron fuentes del caso, la banda quedó “completamente desarticulada” tras meses de trabajo que permitieron reunir amplia evidencia sobre su estructura y funcionamiento. Los diez detenidos fueron imputados por asociación ilícita, al haberse acreditado la existencia de una organización estable dedicada al robo, adulteración y venta de vehículos de alta gama.











