Retenciones, percepciones y controles locales duplican cargas y desalientan inversiones
El régimen tributario vigente en Misiones vuelve cada vez más compleja la operatoria de las empresas, que deben afrontar múltiples impuestos y mecanismos de recaudación que incrementan de manera significativa sus costos. Así lo señalaron sectores empresariales, que remarcaron que la estructura fiscal provincial termina afectando el normal desarrollo de la actividad privada.
El sistema combina retenciones, percepciones y pagos a cuenta, mientras el Superior Tribunal de Justicia local evita intervenir en los cuestionamientos presentados por distintas firmas. Uno de los puntos más controvertidos es el “régimen de pago a cuenta”, creado por la Dirección General de Rentas en 2007, que obliga a abonar por adelantado ingresos brutos al ingresar productos o mercaderías a la provincia, en una dinámica similar a una “aduana provincial”.
Pese a que la Corte Suprema dictó en 2022 una medida cautelar a favor de Loma Negra para impedir la retención de mercadería por falta de pago del impuesto, esa decisión no tuvo mayor impacto en la práctica y el esquema continúa vigente.
A este mecanismo se suma otra carga que obliga a las empresas a retener ingresos brutos a proveedores inscriptos incluso cuando la venta se realiza en otras jurisdicciones. Esto genera una doble tributación: se paga donde ocurre la operación y también en Misiones.
Además, la provincia gobernada por Hugo Passalacqua no participa del Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias (Sircreb) y utiliza su propio modelo, que aplica “retenciones bancarias” sobre todas las acreditaciones recibidas por las compañías.
Este conjunto de medidas, advierten empresarios, desalienta nuevas inversiones y dificulta la actividad económica, en un contexto marcado por la intención del Estado provincial de incrementar su recaudación.











