Los profesionales de la salud que evaluaron a Martín Rudnev manifestaron una seria preocupación por su estado clínico. Según detallaron en su informe, el líder de la denominada “Secta de Bariloche” presenta un deterioro progresivo que requiere atención médica especializada fuera del lugar donde se encuentra detenido.
Dos médicos del Hospital de Clínicas que examinaron a Konstantin Rudnev, acusado de liderar la llamada “secta rusa de Bariloche”, alertaron sobre un deterioro significativo en su estado de salud y solicitaron su traslado urgente a un centro de alta complejidad en Buenos Aires. Los especialistas sostuvieron que la Unidad 6 de Rawson, donde se encuentra detenido, no cuenta con los recursos ni el personal necesario para atender su cuadro clínico, que incluye síntomas compatibles con fibrosis pulmonar avanzada, hipertensión arterial no controlada y posibles alteraciones neurológicas y cardiovasculares.
El informe médico, incorporado al expediente judicial, detalla que Rudnev necesita estudios y controles que el hospital penitenciario no puede realizar, como espirometrías, ecodoppler, pruebas inmunológicas y evaluaciones neurológicas. Los profesionales advirtieron que la falta de diagnóstico adecuado podría agravar su estado general y comprometer su pronóstico vital, señalando que el riesgo de un desenlace grave aumenta con cada día sin atención especializada.
Los médicos recomendaron que el acusado sea derivado a alguno de los hospitales de alta complejidad de la ciudad de Buenos Aires, como el Sanatorio Otamendi, el Instituto del Diagnóstico, el Sanatorio FLENI o el Hospital de Clínicas de la UBA. Explicaron que estos centros cuentan con equipos interdisciplinarios capaces de realizar una evaluación integral en áreas como cardiología, neurología y neumonología, y advirtieron que mantenerlo en su actual condición podría tener consecuencias irreversibles para su salud.
Por su parte, la defensa de Rudnev presentó el informe ante el juez federal Gustavo Zapata, solicitando la morigeración de la prisión preventiva y el traslado domiciliario bajo monitoreo electrónico para que el acusado pueda recibir atención médica adecuada. Su abogado aseguró que Rudnev ha perdido más de 30 kilos, sufre crisis respiratorias y desmayos, y denunció además que no cuenta con un intérprete oficial, lo que dificulta su comunicación con el personal médico. Hasta el momento, la Justicia no se ha pronunciado sobre el pedido.











