La provincia enfrenta un esquema de distribución que concentra los fondos en el centro del país y limita el desarrollo del interior. En este contexto, el gobernador impulsa una nueva discusión sobre la coparticipación para lograr un modelo más equitativo, que refleje el esfuerzo de las economías regionales y fortalezca el federalismo.

Figueroa recordó que Neuquén aporta más del 4% del PBI argentino, principalmente a través de la energía, el gas, el petróleo y la producción agroindustrial, pero recibe menos del 2% de las transferencias nacionales. “El desequilibrio es evidente. El interior sostiene a la Nación, pero la Nación no devuelve en la misma proporción lo que el interior genera”, advirtió.

El mandatario destacó que el modelo neuquino logró sostener obras y programas esenciales con fondos propios, pero advirtió que el esfuerzo provincial no puede reemplazar de manera indefinida el compromiso federal. “Neuquén ha demostrado que puede administrar con eficiencia, pero no vamos a aceptar que el centralismo porteño siga apropiándose de los recursos que deberían volver en escuelas, hospitales y rutas para nuestra gente”, afirmó.

Asimismo, adelantó que la provincia impulsará un debate nacional para replantear la coparticipación y lograr un sistema que refleje la realidad actual del país. “Hace más de tres décadas que la ley no se actualiza. Es momento de construir un esquema moderno, justo y verdaderamente federal, donde cada provincia reciba en función de lo que produce y aporta”, sostuvo Figueroa.

Finalmente, el gobernador llamó a los neuquinos a respaldar a los candidatos del modelo provincial, que —dijo— “representan la defensa real de los recursos y de la autonomía de Neuquén en el Congreso”.

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