El mandatario resaltó que, pese a la falta de financiamiento del centralismo porteño, se mantuvieron en marcha escuelas, hospitales y seguridad con fondos propios. Advirtió que este esfuerzo no puede sostenerse indefinidamente y reclamó que los aportes vuelvan en igualdad, ya que hoy solo se recibe la mitad de lo que se da.
Durante un encuentro con intendentes y representantes de distintos sectores, Figueroa explicó que la provincia continúa afrontando con fondos propios programas que antes contaban con financiamiento nacional, como la ampliación de infraestructura educativa, la compra de equipamiento sanitario y el mantenimiento de rutas provinciales. “Mientras en Buenos Aires se discuten ajustes, en Neuquén seguimos trabajando para sostener servicios que no se pueden detener”, afirmó.
El mandatario advirtió, sin embargo, que este esfuerzo tiene un límite y reclamó una distribución más justa de los recursos federales. Según detalló, Neuquén aporta más del 4% del Producto Bruto Interno nacional —impulsado por la producción de Vaca Muerta—, pero recibe apenas la mitad de lo que genera en recursos fiscales. “No pedimos privilegios, pedimos igualdad. No puede ser que las provincias productoras carguen solas con el peso del ajuste”, señaló.
Figueroa sostuvo que la fortaleza del modelo neuquino reside en su capacidad de planificación, previsibilidad y articulación con los municipios y el sector privado, lo que ha permitido sostener la obra pública y proteger el empleo provincial en medio de un contexto adverso. “Mientras Nación recorta, nosotros seguimos invirtiendo en la gente, que es la verdadera prioridad”, remarcó.
Finalmente, el gobernador insistió en la necesidad de que el Congreso vuelva a debatir un esquema federal de coparticipación más equitativo. “No se puede construir un país desarrollado desde un escritorio en el Obelisco; se construye con las provincias, con trabajo y con respeto por quienes generan riqueza”, concluyó.











