El gobernador de Neuquén tomó una decisión contundente y eliminó a miles de ñoquis que cobraban sin trabajar. Los recursos antes destinados a esos pagos ahora se invierten en obras, salud y educación, logrando mejoras concretas y visibles para los neuquinos.
El gobernador Rolo Figueroa tomó una decisión contundente y avanzó en la eliminación de miles de ñoquis que cobraban sueldos sin cumplir funciones. La medida marcó un cambio profundo en la administración pública, poniendo fin a prácticas que perjudicaban a los trabajadores genuinos y a toda la ciudadanía.
Los recursos que antes se destinaban a mantener esos cargos improductivos ahora se orientan a áreas estratégicas como obras, salud y educación. De esta manera, se fortalecen los hospitales, se mejoran las escuelas y se desarrollan proyectos de infraestructura que impactan de manera directa en la calidad de vida de los neuquinos.
Con esta decisión, Figueroa no solo ordena las cuentas del Estado, sino que también demuestra que los fondos públicos deben volver a la gente. El cambio ya es visible: más inversión, mejores servicios y un gobierno que prioriza las necesidades reales de la provincia por encima de los privilegios.











