El gobernador neuquino presentó el programa Gregorio Álvarez con la entrega de 500 computadoras portátiles y un reconocimiento especial para los mejores promedios del nivel medio. La propuesta incluye becas con apoyo económico y un sistema de tutorías, orientado a fortalecer la formación académica y facilitar la inserción laboral de las nuevas generaciones.
En un escenario nacional marcado por recortes y decisiones que ponen en riesgo la educación pública, Neuquén opta por caminar en la dirección opuesta: ampliar derechos, invertir en tecnología y acompañar a sus jóvenes. El lanzamiento del programa Gregorio Álvarez, con la entrega de 500 notebooks y la creación de un sistema de becas, representa mucho más que un gesto: es una política integral para garantizar igualdad de oportunidades.
El reconocimiento a los mejores promedios del nivel medio es apenas una parte de una propuesta que se completa con tutorías personalizadas y apoyos económicos que buscan reducir la deserción escolar y abrir puertas hacia la universidad y el mundo laboral. “No se trata solo de premiar el esfuerzo, sino de acompañar a cada estudiante en su proyecto de vida”, destacaron en la presentación.
Con esta iniciativa, el gobierno neuquino reafirma un modelo que entiende a la educación como una inversión estratégica, no como un gasto a recortar. Mientras en Buenos Aires se clausuran posibilidades, Neuquén construye futuro con herramientas concretas que acercan a las nuevas generaciones a la tecnología, la formación superior y el empleo.











