“En Río Negro ya elegimos qué tipo de política queremos. Una política con transparencia, ética y compromiso con la sociedad”, afirmó el gobernador, impulsor de la norma que prohíbe a personas con condenas firmes por delitos dolosos postularse a cargos públicos o partidarios. La medida, que busca limpiar la política y devolver la confianza a los ciudadanos, convierte a la provincia en un referente nacional en ética y transparencia.

Río Negro dio un paso decisivo en materia de ética pública con la sanción de la Ley de Ficha Limpia más estricta del país, impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck. La norma establece que ninguna persona con condena firme por delitos dolosos, incluso menores, pueda presentarse como candidata a cargos electivos ni ocupar funciones partidarias. Con esta iniciativa, la provincia busca garantizar que la representación política esté en manos de dirigentes que actúen con transparencia, responsabilidad y compromiso con la sociedad, marcando un estándar sin precedentes en la vida democrática argentina.

Durante la promulgación, Weretilneck destacó que la medida no se trata de una simple declaración de principios, sino de una herramienta concreta para transformar la política provincial. “No es solo un símbolo, es una medida real. En Río Negro ya elegimos qué tipo de política queremos. Una política con transparencia, ética y compromiso con la sociedad”, subrayó el mandatario. La norma responde a un reclamo histórico de la ciudadanía, que demanda mayor honestidad en la función pública y sanciona la corrupción y el incumplimiento de la ley como factores incompatibles con la conducción política.

La ley obliga a los partidos a revisar de manera exhaustiva las listas de candidatos y estructuras internas, lo que implica un recambio en la dirigencia y una apertura hacia nuevos liderazgos que cumplan con los valores exigidos. Esta transformación supone un fortalecimiento de las instituciones, ya que promueve un sistema más limpio, confiable y alineado con las expectativas de la comunidad. Además, su carácter abarcativo impide que quienes hayan cometido delitos dolosos menores puedan ocupar espacios de poder, reforzando así la idea de que ningún delito puede ser relativizado cuando se trata de la confianza ciudadana.

Con esta iniciativa, Río Negro se posiciona como referente nacional en ética y transparencia, inspirando un debate que podría extenderse a otras provincias y al ámbito nacional. La Ley de Ficha Limpia no solo eleva los estándares de la política rionegrina, sino que también devuelve a la sociedad una herramienta clave para recuperar la confianza en sus representantes. En un contexto donde la credibilidad de la política suele estar cuestionada, la provincia marca un camino ejemplar hacia una democracia más sólida, honesta y comprometida con el futuro de sus ciudadanos.

ÚLTIMAS NOTICIAS