Gracias a la aplicación de medidas de austeridad y al fortalecimiento de áreas esenciales, la provincia avanzó en 541 proyectos que abarcan rutas, hospitales y escuelas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las familias.
El modelo de gestión implementado priorizó la planificación y el ordenamiento de las cuentas públicas, asegurando que los fondos disponibles se destinen a sectores estratégicos y proyectos de infraestructura que fomentan el desarrollo social y económico de la provincia.
Mientras tanto, los aportes del Gobierno nacional en la región se mantienen prácticamente nulos, lo que subraya la importancia de los recursos provinciales para sostener y ampliar la inversión en obras públicas. La administración ha enfatizado que este enfoque no solo garantiza la continuidad de los proyectos en curso, sino que también permite responder a necesidades urgentes en educación, salud y transporte.
El impacto de estas inversiones se refleja en la mejora de la conectividad, la ampliación de la oferta educativa y sanitaria, y la creación de infraestructura que contribuye al bienestar general de la población. La estrategia busca consolidar un modelo de gestión eficiente y responsable, que priorice el uso de los recursos propios frente a la falta de apoyo externo.











