Un traumatólogo infantil y un anestesista están acusados de cobrar cirugías que nunca realizaron. El perjuicio económico superaría los $20 millones.
La fiscal Valeria Panozzo ordenó tres allanamientos en Neuquén en el marco de una investigación por estafa a una obra social. Los procedimientos se realizaron en una clínica privada y en dos domicilios para secuestrar historias clínicas, computadoras y celulares.
La causa se originó tras una denuncia del sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, que acusó a un traumatólogo infantil y a un anestesista de facturar intervenciones quirúrgicas inexistentes. Según los testimonios de afiliados, los menores atendidos solo fueron vistos en consultorio y nunca ingresaron a quirófano.
El Ministerio Público Fiscal informó que el perjuicio económico preliminar ronda los $20 millones. Todo el material secuestrado será analizado para definir los próximos pasos en la investigación.











