El defensor de la Tercera Edad advirtió que millones de jubilados y personas con discapacidad no pueden cubrir sus necesidades básicas. Denunció abandono estatal y urgió medidas urgentes.


El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, reclamó que se declare la “emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional” para los jubilados, ante la crítica situación que atraviesa este sector. “Literalmente se están muriendo de hambre”, afirmó, y denunció que el Estado nacional y los gobiernos provinciales han abandonado a quienes viven con haberes mínimos.

Según Semino, más de cinco millones de jubilados perciben apenas $379.000 y un millón de personas con discapacidad no superan los $320.000 mensuales, cifras insuficientes para subsistir en la actual crisis económica. “Nadie puede vivir con esos ingresos”, remarcó, al señalar que muchos no pueden costear medicamentos ni acceder a atención médica adecuada.

También advirtió sobre el drama habitacional que padecen los adultos mayores, especialmente en las grandes ciudades. “En Buenos Aires, una pieza con baño compartido cuesta más de $200.000”, ejemplificó. Por último, reclamó medidas inmediatas antes de que el tema vuelva a ser desplazado de la agenda pública por la campaña electoral.

ÚLTIMAS NOTICIAS