Profesionales de la salud destacan que la lactancia no es solo biológica, sino también emocional. Derribar falsas creencias ayuda a acompañar sin juzgar.
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1 al 7 de agosto, especialistas remarcan que amamantar no es únicamente un acto nutricional, sino también emocional y relacional. A pesar de sus beneficios comprobados, muchas mujeres siguen enfrentando presiones, miedos y mitos que dificultan el proceso.
“El acto de amamantar construye uno de los primeros vínculos del bebé. Las madres consultan no solo por dolor o técnica, sino también por lo que sienten: culpa, miedo o frustración. Acompañarlas sin juzgar es clave”, explicó el doctor Daniel Ruffolo, ginecólogo y obstetra del CMC de Mendoza.
Por eso, profesionales de la salud destacan la importancia de desarmar al menos diez mitos comunes sobre la lactancia: desde creer que la leche “no alimenta” o que “hay que dar cada tres horas”, hasta pensar que el estrés corta la leche o que el pecho se cae por amamantar. Validar emociones e informar correctamente es el primer paso hacia una lactancia más libre y sostenida.











