La designación desde Buenos Aires de la diputada Nadia Márquez como candidata profundizó las tensiones dentro de La Libertad Avanza en Neuquén. Dirigentes locales cuestionan la falta de participación y acusan al oficialismo nacional de imponer decisiones sin diálogo con la militancia de la provincia.
La postulación de Nadia Márquez como candidata a diputada provincial por La Libertad Avanza (LLA) generó un fuerte malestar dentro del partido en Neuquén. Su designación, decidida desde Buenos Aires, fue interpretada por numerosos referentes locales como una muestra más del centralismo que impera en la conducción nacional del espacio libertario. La falta de consulta con la militancia neuquina encendió las críticas y reavivó viejas tensiones.
Desde distintos sectores del partido en la provincia, cuestionaron duramente la metodología utilizada para definir la candidatura. “Nos enteramos por los medios, no hubo ninguna instancia de debate interno”, expresaron varios dirigentes, quienes señalaron que esta imposición vulnera los principios de horizontalidad y federalismo que el partido dice defender. La bronca no solo radica en la figura de Márquez, sino en la forma en que fue seleccionada.
A pesar de las críticas, desde el entorno de la diputada defienden la decisión y aseguran que su candidatura garantiza “coherencia ideológica con el proyecto nacional” que encabeza el presidente Javier Milei. Márquez, quien ya cuenta con experiencia legislativa, representa para la conducción libertaria una figura confiable y alineada con los ejes del oficialismo.
Sin embargo, la interna continúa latente y amenaza con fracturar la estructura partidaria en la provincia. Varios sectores piden revisar la designación y abrir el juego a otros referentes que representan la construcción territorial del espacio. La imposición de candidaturas sin participación podría costarle caro a La Libertad Avanza en una provincia donde el voto libertario creció, pero necesita consolidarse con mayor apertura y legitimidad.











