El gobernador neuquino exigió formalmente que su antecesor deje el directorio de la petrolera, buscando alinear la representación local con los nuevos lineamientos y prioridades de su administración. La medida se enmarca en un proceso de ajuste interno y un enfoque renovado para la gestión energética provincial.
La decisión tiene un fuerte componente simbólico. Gutiérrez no solo fue gobernador durante dos mandatos consecutivos, sino que además había llegado al directorio de YPF a fines de 2023 con el aval de Figueroa, en lo que entonces parecía un gesto de continuidad institucional. Ese acuerdo, sin embargo, se diluyó rápidamente tras la ruptura definitiva entre ambos dirigentes y el inicio de una gestión que apuesta a marcar diferencias con la tradición partidaria del MPN, ahora desplazado del poder por primera vez en más de 60 años.
Según trascendió, Figueroa envió una nota formal a Gutiérrez en la que se le comunica que la “confianza institucional” que habilitaba su permanencia en el directorio de la petrolera ha sido revocada, y que su salida es necesaria para no interferir en los planes de transformación que impulsa el gobierno neuquino. En paralelo, se notificó al CEO de YPF, Horacio Marín, sobre la decisión, buscando asegurar que la representación provincial se mantenga, eventualmente con el ingreso del actual ministro de Economía, Guillermo Koenig, quien figura como suplente del cargo.
La movida ocurre en un contexto de reordenamiento político y administrativo dentro de la provincia, con la gestión de Figueroa abocada a reformular el rol de Neuquén en el mapa energético nacional. El posicionamiento frente a YPF y el futuro de Vaca Muerta forman parte de una estrategia más amplia que pretende redefinir la relación entre el Estado neuquino y los recursos hidrocarburíferos, dejando atrás viejas prácticas y protagonismos heredados del poder tradicional.
Más allá del plano técnico o institucional, el pedido de renuncia también puede leerse como un gesto de afirmación política: Figueroa sigue desmontando las estructuras del MPN no solo en la administración provincial, sino también en los espacios de influencia nacional. En ese sentido, la salida de Gutiérrez del directorio de YPF no es apenas un recambio de nombres, sino parte de un rediseño más profundo que busca cortar con los privilegios acumulados por décadas. El mensaje es claro: el poder en Neuquén ya no se reparte como antes.











