Con más de 500 inscriptos, la nueva sede de la UNCo responde a una demanda histórica de la región. Ofrece carreras técnicas alineadas con las necesidades locales, reafirmando el compromiso del Estado de distribuir recursos y oportunidades de forma equitativa para impulsar el acceso y el desarrollo en las zonas postergadas.
Desde el 4 de agosto se dictarán cuatro tecnicaturas pensadas según el perfil productivo de la región: Actividades Extractivas con Orientación en Petróleo (la más elegida), Topografía, Laboratorio y Control de Calidad, y Minería. Estas opciones no solo responden a la demanda local, sino que también prometen buena salida laboral y fortalecen la identidad territorial. Un dato clave es que el 65% de los inscriptos son mujeres, lo que marca un avance en la inclusión en carreras técnicas.
La mayoría de los estudiantes provienen de Chos Malal y localidades vecinas como Buta Ranquil, El Huecú y Tricao Malal. Las clases se dictarán en un edificio reacondicionado por el municipio y también se utilizará el cine local, en una muestra clara del compromiso comunitario. Más que un edificio, esta sede representa una verdadera reparación para una región olvidada por la educación superior.
Todo esto ocurre en un contexto difícil para las universidades públicas por los recortes nacionales, pero la UNCo sigue apostando al crecimiento educativo. Tanto la directora del Centro Regional de Zapala, María Graciela Bianchini, como el gobernador Rolando Figueroa destacaron la importancia de este paso. Para el mandatario, se trata del Estado haciendo lo que debe: generar oportunidades reales en los lugares que más lo necesitan.











