Tras la recusación de la jueza Julieta Makintach, el juicio por la muerte de Diego Maradona fue declarado nulo y deberá repetirse desde cero. El proceso quedó contaminado por la filtración de un documental en desarrollo, desatando un escándalo judicial sin precedentes.
El Tribunal Oral Nº3 de San Isidro resolvió anular el juicio por la muerte de Diego Maradona luego de aceptar la recusación contra la jueza Julieta Makintach. La medida, que implica que todos los testigos deberán volver a declarar en un nuevo proceso, generó un profundo sacudón en la Justicia bonaerense. Las cámaras superiores consideran que la situación manchó gravemente al sistema judicial, dado que la magistrada actuó con parcialidad para posicionarse como figura central en una eventual condena.
El origen del escándalo fue la filtración de imágenes de Justicia Divina, una serie documental que mostraba testimonios, escenas del juicio y declaraciones exclusivas de Makintach. Tanto querellantes como acusados interpretaron que el proceso estaba viciado y debía ser reiniciado. Hasta ahora se habían realizado 19 audiencias, por las que pasaron 44 testigos, incluyendo peritos, médicos y familiares del ídolo. Todo ese trabajo, según dictaminó el tribunal, quedó invalidado.
Entre los imputados figuran Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz y varios miembros del equipo médico y de atención domiciliaria, acusados de “homicidio simple con dolo eventual”. También debía ser juzgada Gisela Dahiana Madrid, enfermera del entorno de Maradona, aunque en un juicio por jurados posterior. El caso incluye acusaciones de omisión de deberes y negligencia médica que derivaron en la muerte del exfutbolista el 25 de noviembre de 2020.
Además, con la nulidad, cayó la acusación por falso testimonio contra Julio César Coria, excustodio de Maradona, quien había sido detenido durante el debate. También se anulan las pruebas obtenidas en los allanamientos a la Clínica Olivos y a la empresa Medidom. La expectativa ahora gira en torno a cuándo se retomará el juicio: mientras los fiscales presionan por que sea en 2025, la mayoría de las defensas sostienen que recién podría reanudarse en 2026.
En cuanto a la jueza Makintach, fue suspendida por 90 días con la mitad de su sueldo y enfrenta un probable jury de enjuiciamiento. Además, fue apartada de su cargo como docente en la Universidad Austral. La Corte Suprema bonaerense fue lapidaria: sostuvo que su conducta estuvo “alejada de la sobriedad, mesura y corrección exigibles a todo servidor público”, abriendo un capítulo más en esta historia cargada de tensiones, expectativas y polémica.











