Taylor Swift anunció que ha logrado recuperar la propiedad total de sus grabaciones originales, poniendo fin a una prolongada batalla por los derechos de su música. En una emotiva carta dirigida a sus seguidores, la cantante confirmó que ahora es dueña de los masters de sus primeros seis discos, así como de todo el material audiovisual y artístico relacionado. “Todo lo que he hecho ahora me pertenece”, escribió Swift, visiblemente emocionada. “He llorado de alegría desde el momento en que supe que esto realmente estaba ocurriendo”.

La disputa comenzó en 2019, cuando el empresario Scooter Braun adquirió Big Machine Records, el sello que había lanzado la carrera de Swift, y con él los derechos de sus álbumes desde Taylor Swift (2006) hasta Reputation (2017). La artista denunció que no fue informada ni tuvo la oportunidad de comprar sus propios trabajos, y rechazó la única oferta que recibió: recuperar un disco por cada nuevo álbum que entregara. En 2020, Braun vendió el catálogo a Shamrock Capital, pero Swift también se negó a colaborar mientras él siguiera beneficiándose. Recién ahora, y tras seis años, la empresa accedió a una venta directa, sin intermediarios. Swift agradeció el gesto y calificó el acuerdo como “justo, respetuoso y significativo”.

La cantante había iniciado en 2021 un proceso de regrabación de sus discos bajo el sello Taylor’s Version, como forma de tomar control creativo y económico sobre su legado. Hasta ahora ha relanzado Fearless, Red, Speak Now y 1989, con gran éxito. Aún quedan por publicar las nuevas versiones de su debut homónimo y de Reputation. Sobre este último, Swift reconoció que le resulta difícil revivir esa etapa de su vida, pero no descartó compartir material inédito si los fans lo desean. En cambio, confirmó que la regrabación del primer álbum ya está lista. “Ahora ya no se trata de una lucha por lo perdido, sino de una celebración de lo recuperado”, concluyó.

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