La política de ajuste aplicada por el Gobierno impacta directamente en el sistema científico nacional, frenando convocatorias, recortando subsidios y disminuyendo drásticamente el número de investigadores.
Los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei afectan a instituciones clave como el CONICET y universidades nacionales. La falta de fondos paraliza proyectos, suspende convocatorias y deja sin apoyo a miles de investigadores. La ciencia nacional se enfrenta a una crisis estructural.
Desde diciembre de 2023 se perdieron más de 4.000 puestos en el sistema científico. La falta de actualización salarial y la incertidumbre laboral empujan a profesionales a abandonar la investigación. La fuga de talentos pone en riesgo el futuro del sector.
La reducción del presupuesto también impacta en equipamiento, insumos y actividades académicas. Sin inversión sostenida, se interrumpe el avance del conocimiento y la innovación. Investigadores advierten que este retroceso costará años de recuperación.











