Con tantos estímulos alrededor, concentrarse se volvió un desafío. Pero hay formas de entrenar el foco y volver a tener control sobre tu atención.
Probá estos hábitos para mejorar tu concentración:
- Trabajá en bloques sin interrupciones.
- Poné el celular en modo avión por ratos.
- Usá auriculares con música instrumental o ruido blanco.
- Cerrá pestañas y apps que no estés usando.
- Hacé una sola cosa por vez.
- Tomá descansos cortos cada 30 minutos.
El multitasking es un mito: hacer muchas cosas al mismo tiempo reduce la calidad de todas. En cambio, enfocarte en una sola tarea mejora tu rendimiento y reduce el estrés.
También es clave cuidar tu cuerpo: dormir bien, comer sano y moverte un poco cada día mejora la capacidad de atención.
Crear un espacio de trabajo ordenado y silencioso, aunque sea un rincón, también ayuda a entrar en “modo concentración”.
Entrenar tu atención es como entrenar un músculo. Cuanto más lo practicás, mejor te va.










