Germán Medina fue asesinado dentro de su local, y su homicida, Abel Guzmán, fue detenido 10 semanas después, tras permanecer prófugo de la Justicia.

Se cumple un año del crimen del peluquero Germán Medina en el barrio porteño de Recoleta, por el cual su compañero Abel Guzmán permanece detenido tras haber estado prófugo de la Justicia durante 10 semanas. En este primer aniversario, los familiares de la víctima compartieron su dolor y afirmaron que “todos los días, desde hace un año, es difícil”.

Pablo, primo de Medina, habló en exclusiva con la Agencia Noticias Argentinas en la previa del aniversario del asesinato, ocurrido el 20 de marzo. Durante la entrevista, reflexionó sobre cómo ha sido este año para la familia, el proceso judicial en curso, la responsabilidad del dueño de la peluquería, Facundo Verdini, y la posible fecha del juicio.

“Todos los días, desde hace un año, es exactamente lo mismo, difícil. Tratando de acompañar a mi tía y a mi prima, que van reiteradas veces en la semana al cementerio y siempre lo tienen presente en cada fecha especial”, expresó Pablo.

Sobre el período en el que Guzmán estuvo prófugo, describió la angustia que vivió la familia: “Fue desesperante” porque necesitaban “resolver la parte más importante de encontrar al culpable”.

Sin embargo, los allegados de Medina sostienen que Guzmán “no es el único culpable” en el caso, ya que “esto se podría haber evitado si el dueño de la peluquería o el encargado hubiesen hecho bien las cosas”.

“La investigación siguió después de la detención, los empleados se nos acercaron y nos contaron muchísimas cosas. Verdini sabía de todo y tendría que haberlo echado en su momento”, afirmó Pablo.

El primo de la víctima explicó que el enojo del acusado “no era puntualmente contra Germán”, sino contra todo el personal del local, por lo que no entienden por qué Verdini “nunca lo echó”.

“Le llegaron a sacar horas extras, contrataban gente diciendo que lo iban a reemplazar, pero era contra todos. Esa noche se la agarró contra Germán porque estaba ahí, nada más. Sabemos que Abel es el culpable, pero también entendemos que tranquilamente se pudiera haber evitado”, señaló.

Respecto al rol de Verdini, quien también aseguró que Guzmán lo quería matar, Pablo opinó: “Creo que esa noche fue en cierta forma víctima, pero tiene su cuota de deuda en el caso”.

Además, destacó que nunca tuvo comunicación con el dueño de la peluquería: “Nunca jamás tuve una comunicación con Verdini. Jamás. Solamente tuve un pequeño contacto con Charlie, uno de los encargados, pero lo ubiqué yo, él no se acercó”.

En cuanto al proceso judicial, Pablo expresó su deseo de que la causa avance hacia el juicio oral, ya que “están hechas todas las pericias”, las cuales confirman la culpabilidad del acusado.

“Estamos esperando el arranque del debate, que se prevé sea antes de junio. Está todo acelerado, resuelto, solo faltaría la fecha”, explicó.

Además, mencionó que la última pericia psicológica realizada a Guzmán evidenció que “no tenía arrepentimiento”.

Por último, Pablo confirmó que la familia no tiene previsto realizar actos públicos ni homenajes en este primer aniversario del crimen.

ÚLTIMAS NOTICIAS