Un estudio realizado por investigadores de Canadá destacó los beneficios de la actividad física en personas mayores de 65 años. Se recomienda que los médicos incluyan ejercicios como caminatas, natación y pilates en sus prescripciones para mejorar la salud y calidad de vida.

Las investigaciones demostraron que mantenerse activo regularmente puede no solo mejorar la calidad de vida, sino también prolongarla. La actividad física contribuye a reducir el riesgo de enfermedades crónicas y a mejorar la movilidad y el bienestar general.

Entre los 15 beneficios mencionados, se incluyen la mejora en la salud cardiovascular, el control del peso y la reducción del estrés. Además, se ha comprobado que ayuda a prevenir la pérdida de masa muscular y favorece una mayor independencia en la vida diaria.

Los expertos también destacaron la importancia de realizar estas actividades de forma regular y adaptada a las capacidades de cada persona. Con una rutina de ejercicios adecuada, los mayores de 65 años pueden disfrutar de una vida más activa y saludable.

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