El transporte urbano está viviendo una transformación con la incorporación de nuevas tecnologías y modelos de movilidad. Las ciudades están adoptando alternativas sostenibles como las bicicletas eléctricas y los scooters para reducir la congestión y la contaminación.
Los vehículos eléctricos también están ganando terreno en el transporte público, con autobuses y trenes más ecológicos. Además, las aplicaciones de movilidad compartida permiten a los usuarios acceder a coches, bicicletas y motocicletas de manera rápida y eficiente, reduciendo la necesidad de tener un vehículo propio.
La implementación de infraestructuras más inteligentes, como semáforos que se adaptan al flujo de tráfico, está optimizando los tiempos de viaje. Estas soluciones buscan mejorar la calidad del aire y ofrecer una movilidad más ágil y accesible.
Sin embargo, los desafíos persisten, especialmente en términos de integración entre diferentes modos de transporte. Las autoridades siguen trabajando en la creación de sistemas más coordinados que faciliten una experiencia de movilidad más fluida y sostenible.











