La salud mental ganó cada vez más relevancia en la sociedad actual, especialmente tras la pandemia. La ansiedad, la depresión y el estrés son algunos de los trastornos que afectan a millones de personas en todo el mundo. Esto ha generado un mayor enfoque en el bienestar emocional y psicológico.
En muchas ciudades, se están implementando programas y recursos para brindar apoyo a quienes enfrentan problemas de salud mental. Los profesionales de la salud recomiendan practicar actividades que promuevan el autocuidado, como la meditación y el ejercicio regular.
A pesar de la mayor conciencia, sigue existiendo un estigma en torno a la búsqueda de ayuda. Sin embargo, se ha notado un cambio positivo en la percepción pública, con más personas dispuestas a hablar abiertamente sobre sus problemas emocionales.
La salud mental también está siendo reconocida como un factor clave para el desempeño en el trabajo y la vida social. Invertir en el bienestar psicológico puede tener un impacto directo en la productividad y la calidad de vida.











